Posteado por: alvargua | 6 febrero 2010

Un ecologismo muy lucrativo

Yo también hablo de la vuelta a la Naturaleza; aunque esa vuelta no significa ir hacia atrás sino hacia adelante.

Friedrich Nietzsche

Carreteras de Uganda

Hago aquí un paréntesis a nuestras breves narraciones de viajes mezcladas con humildes apuntes histórico-culturales para escribir unas observaciones sobre la última película que hemos visto: Avatar. Ha sido interesante comprobar cómo nuestro anterior post, dedicado a la tribu de cazadores-recolectores Hadzabe’e, resulta íntegramente válido para los humanoides de Pandora, los Omaticaya; así mismo nuestra entrada sobre la colonización de África propone las mismas reflexiones que la película.

Avatar es una película de argumento manido (malos extremadamente malos, el héroe de escasa inteligencia con una doble moral que acaba seducido por el pueblo al que pretendía traicionar…) con una moralina ecologista muy en boga. Es un planteamiento simplista el apuntar con el dedo a los perversos occidentales que pisan los derechos de los indígenas en su afán por esquilmar los recursos naturales de pueblos que viven en simbiosis con su entorno (sobre todo es de una hipocresía supina cuando se da el caso de que has llegado al cine en un vehículo que se mueve gracias al combustible que has comprado a esos perversos occidentales), pero desafortunadamente describe circunstancias reales. Es un hecho cierto el que se está llegando a la deforestación de regiones de Papua, el Amazonas o el Congo (por poner tres ejemplos) con métodos que no difieren tanto de los mostrados en Avatar. No obstante, parece bastante naif un planteamiento que lo único que parece proponer es “¡paremos esto!”, ahora que naciones como China o India, que suman 2.500 millones de personas, han implantado “nuestro Sistema”. Después de que llevamos décadas viviendo el westerners’ way of life, cuando otros países tienen la capacidad de unirse al mismo, ahora aflora el sentimiento de que el modelo no es sostenible con tanta gente conduciendo coches y disfrutando de aire acondicionado: “Ops! Nos hemos equivocado. No hay recursos para todos. El plan servía únicamente cuando el mundo occidental vivía del los recursos de todo el planeta”. ¿Y entonces qué? No parece que ni los chinos vayan a dar marcha atrás en sus justas pretensiones de subirse al carro, ni que los yanquis, por más que hagan de Avatar la película más taquillera de la historia, tengan un sentimiento ecologista tan profundo como para prescindir de las comodidades que adquieren a precios módicos. En Occidente se ha instaurado un pensamiento dual capitalista-ecologista de necesidades ciertamente incompatibles, y que acalla su mala conciencia reciclando tetrabriks y comprando alimentos pretendidamente ecológicos. En Asia no parecen sensibilizados con el cambio climático, bien porque no se lo acaban de creer, bien porque viven una revolución imparable de consigna “ahora nos toca a nosotros” que ignora sus consecuencias.

Lo que desde luego es cierto es que las matemáticas no fallan, y no es posible repartir un kilo de cereales entre 3.000 personas. Dicen que la Naturaleza es inteligente, y también debe saber de matemáticas, con lo cual es posible que, a medio o largo plazo, ésta se autorregule envistiendo contra el ser humano como lo hacía en Avatar, quizás provocando el colapso total o parcial de “la gente del cielo”.

Pues ya veremos… Bueno, los de ahora no podremos comprobarlo lo cual es, quizás, la raíz del problema.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Categorías

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.